IDAIP Ing. Civil Felipe Contreras Ing. Civil Felipe Contreras SJE MESIS AUDIO

Columna de columnas nacional (14 de mayo)

Articulo por: Lunes 14 mayo, 2018

Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del lunes 14 de mayo de 2018. TLC 2.0: probabilidad de éxito es mucho menor al 50%… 5 claves para evitar el frenón económico en 2019. El voto del miedo: Asesinatos y propaganda sucia: temporada de caza… ¿Es corrupto EPN?… Desconocidos que no hacen campaña: así la democracia mexicana en los poderes legislativos. Y luego queremos que sean un contra peso efectivo a los ejecutivos

Rayuela

A Lorenzo Córdova la ciudadanía no le paga para hacer pronósticos electorales. Le paga para que vele por la limpieza en los comicios.

TLC 2.0: probabilidad de éxito es mucho menor al 50%

Luis Miguel González, en El Economista, escribe sobre los avances del TCC 2.0: “El viernes pasado cayó un balde de agua fría sobre el equipo negociador mexicano. La reunión a puerta cerrada de los tres ministros duró apenas media hora, sin avances sustantivos. Casi al mismo tiempo, en un encuentro con los líderes de la industria automotriz, Donald Trump reiteró sus críticas al NAFTA y volvió a la carga con sus demandas a la industria automotriz: “quiero que ustedes hagan millones de automóviles más en los Estados Unidos”, dijo en un mensaje que fue televisado. Un desconcierto pesimista predomina en la delegación mexicana. “La probabilidad de llegar a un acuerdo antes de la fecha límite es mucho menor al 50%, digamos entre 20 y 30%”, me dice un empresario que ha participado en el cuarto de al lado. Quedan tres días para la fecha fijada como límite por el líder del Congreso de Estados Unidos y no hay solución a la vista. El viernes 11 de mayo era un día clave para lograr avances y fue todo lo contrario: la demostración de la falta de voluntad del Gobierno de Trump. En el capítulo de reglas de origen del sector automotriz está el nudo principal. En ese asunto, trascendió que los equipos técnicos ya habían llegado a un principio de acuerdo, tomando como base la contrapropuesta mexicana, en la que se aceptaban parcialmente las exigencias de Estados Unidos. Trump rechazó lo acordado por los equipos técnicos. Quiere más. El problema está en los detalles pero también en la narrativa: Trump no está dispuesto a ceder en ese ni en ningún otro tema. El equipo negociador mexicano esperaba que las concesiones en el tema automotriz se tradujeran en flexibilidad de Estados Unidos en otros capítulos. La sunset clause, por ejemplo. Ese era uno de los puntos en los que México esperaba señales amistosas, pero no ha ocurrido así. El equipo que encabeza Robert Lighthizer insiste en que México y Canadá acepten una clausula donde el TLCAN expira cada 5 años de manera automática. La renovación requeriría acuerdos tripartitas. La cosa está mucho más complicada de lo que pensábamos hace unas semanas, reconoce alguien que ha participado en las negociaciones. Hemos entrado en un territorio de incertidumbre que se reflejará en presiones al tipo de cambio. No será volatilidad extrema porque todavía hay un colchón donde caer: el TLC sigue en vigencia, mientras que Donald Trump no solicite formalmente su intención de abandonar el acuerdo. Eso sería irracional pero no es imposible. Estamos en año electoral: en Estados Unidos renuevan Congreso en noviembre”.

5 claves para evitar el frenón económico en 2019… sea quien sea Presidente

Guadalupe Fuentes López, en SinEmbargo, escribe sobre el análisis económico de cinco expertos acerca de le economía mexicana: “El sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, que termina el 1 de diciembre de este año, deja retrocesos en materia económica, como un histórico nivel de la deuda pública (que rebasa los 10 billones de pesos), un tipo de cambio en casi 20 pesos por dólar, una inflación alta (4.55 por ciento), muy por debajo de la meta de Banxico, así como un TLCAN inconcluso, coincidieron especialistas de la UNAM, CEEY y CIEP. La nueva administración –que podría estar en manos de Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya Cortés, José Antonio Meade Kuribreña, Margarita Zavala Gómez del Campo o Jaime Rodríguez Calderón, candidatos a la Presidencia– deberá atender con urgencia algunos temas relevantes como la inversión pública, corrupción, deuda pública, tipo de cambio y TLCAN”.

Bloomberg muestra goteo hacia Anaya que sugiere que esto no se acaba… hasta que no se acaba

De la mesa de redacción del portal SinEmbargo, se hace un análisis de la agregación de encuestas de Bloomberg: “AMLO tiene una ventaja todavía muy cómoda. Pero no se puede confiar. El 16 de abril empezó el rally alcista de Ricardo Anaya: estaba en 26.8 por ciento. Para el 20 de abril se acomodó en los 27.9 y luego, el 30 de abril, logró un 29.8. El cierre del 7 de mayo lo coloca en 31.1 por ciento. Como dicen los clásicos: esto no se acaba hasta que no se acaba”.

El voto del miedo: Asesinatos y propaganda sucia

Julio Hernández López escribe en La Jornada acerca del miedo en dos vías que está proliferando: “Son dos carriles: la violencia creciente contra candidatos y políticos, al extremo del homicidio, y la difusión propagandística de escenarios poselectorales por temer. Es una combinación de lo peor del 2006 calderonista (el peligro para México) y el 2017 mexiquense (el más alto nivel de mafiosidad para imponer un fraude electoral), con el aderezo del crimen organizado, que en este 2018 ya está jugando un papel importante para inhibir a algunos partidos y candidatos y financiar e impulsar a otros. Ayer, el secretario federal de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, admitió la gravedad de lo que está sucediendo (aunque esa aceptación, en labios de un funcionario que representa todo el estilo atlacomulquense, podría generar más preocupación que seguridad). El gobierno de la República, dijo el pomposo declarante, condena enérgicamente las agresiones a candidatos y actores políticos, y les ofrece garantías de que podrán realizar sus campañas y actividades políticas y electorales en condiciones de certeza y seguridad. El tema es muy preocupante, porque han ido escalando esas agresiones contra candidatos. En Tenango del Aire, estado de México, y en Apaseo el Alto, Guanajuato, dos candidatos de Morena y sus partidos aliados fueron asesinados, y en Guerrero un priísta que aspiraba a ser diputado también fue ejecutado. De diversas maneras, en medios de comunicación masiva y en redes sociales, se ha hablado de los riesgos de atentados políticos, en específico contra Andrés Manuel López Obrador, quien se ha negado tajantemente a contar con algún servicio de seguridad, aun cuando las multitudinarias concentraciones alrededor de él, por sí mismas, requerirían un esfuerzo sensato de organización y cuidado. La pinza del miedo como escenario electoral se completa con la incesante campaña propagandística contra López Obrador, tratando de crear un polo de opinión contraria a él, que pueda facilitar el tejido de una historia política de voto útil en favor de José Antonio Meade o Ricardo Anaya, si es que prosperan las presiones de las cúpulas nacionales en pro de un solo candidato antipejista”.

Temporada de caza

Raymundo Rivapalacio escribe sobre la violencia que está inundando las campañas: “La información cimbró a muchos la semana pasada. Más de mil aspirantes a cargo de elección popular a nivel federal, así como a presidencias municipales y diputaciones locales, decidieron desistir de su objetivo. El dato salió del Instituto Nacional Electoral. La mayoría, se reportó sin precisiones, era por la inseguridad y el temor a perder la vida. ¿En qué país se da un volumen tan alto de renuncias de candidatos a cargos de elección popular como la opción para mantenerse vivos? En ninguno, de acuerdo con los buscadores en Internet. “Este es el proceso más violento”, declaró a la agencia alemana de noticias DPA Rubén Salazar, director de la consultora de análisis de riesgo Etellekt, que difundió la semana pasada su Cuarto Informe de Violencia Política. El informe, que sirve de sustento a las afirmaciones de Salazar, señala que durante los primeros ocho meses del proceso electoral –que arrancó en septiembre pasado–, se han contabilizado 305 agresiones directas e indirectas contra actores políticos y sus familiares, de las cuales en 93 casos han sido asesinados –35 eran precandidatos y candidatos–, principalmente a nivel municipal. En seis de cada 10 casos identificó un modus operandi utilizado por el crimen organizado, con la participación de grupos armados, violencia extrema, tortura y la utilización de armas de alto poder. La consultora lo había diagnosticado. En su tercer informe, que abarcó del 8 de septiembre al 8 de abril, registró un “notable” crecimiento de amenazas en contra de candidatos y estableció una correlación: la alta concurrencia de puestos de elección con el aumento de violencia contra políticos y candidatos. (…) la terrible debilidad institucional que priva en México, donde los grupos de intereses violentos y armados pueden seguir cometiendo asesinatos sin que existan inhibidores para semejantes acciones. Lo que sí puede explicarse es que si la violencia es rampante en contra de personas tan prominentes, es porque existe la confianza de los asesinos de que pueden cometer cualquier delito, porque es más fácil que se salgan con la suya a que paguen por ellos. Es decir, una cara más de la impunidad, calamidad nacional”.

¿Es corrupto EPN?

Salvador Camarena escribe en El Financiero acerca de la pregunta que ha perseguido a Meade después del primer debate: “Durante el debate de candidatos a la presidencia de la República del 22 de abril, Ricardo Anaya lanzó una pregunta al abanderado priista José Antonio Meade que en las siguientes semanas ha rebotado por aquí y por allá. “Te pido que tú contestes, sin rodeos, con claridad, tu jefe, Enrique Peña Nieto, ha gobernado con honestidad, ¿sí o no, José Antonio?”, emplazó Anaya. El tres veces secretario de Estado con Peña Nieto dejó la pregunta sin contestar. El cuestionamiento ha perseguido a Meade. El 7 de mayo, en Tercer Grado, Carlos Loret de Mola la reiteró: “Desde el punto de vista de José Antonio Meade, ¿es honesto el presidente Enrique Peña Nieto?”. José Antonio Meade: “Sí. Yo trabajé con dos presidentes como secretario de Hacienda. Yo trabajé con el presidente Calderón y con el presidente Nieto (…) y estoy convencido de que en ninguno de los dos casos los animaba algo distinto que el país le fuera bien”. Y en entrevista colectiva en Milenio TV, a Jesús Silva-Herzog Márquez le contestó de manera casi idéntica. No sabemos si el candidato Anaya quiso, con su pregunta, ensuciar a Meade, quien se presenta en esta elección como un funcionario de manos limpias. (…) Creo que estamos ante una pregunta ociosa. De la misma forma en que se critica a López Obrador cuando dice que dado que él es honesto en su gobierno la corrupción amainaría, el cuestionamiento de Anaya nos lleva por un camino equivocado: ¿solo la deshonestidad de Peña explicaría que haya corrupción en, digamos, Capufe? ¿Como el presidente no era honesto, entonces al gobernador de Quintana Roo no le quedó más que dedicarse al expolio?”

Desconocidos que no hacen campaña

Leo Zuckermann en Excélsior escribe sobre los candidatos al Congreso y el Senado de la República que no aparecen en la propaganda de los partidos: “Tengo que confesar que ayer, a 48 días de la elección, no sabía quiénes eran todos los candidatos a senador, diputado federal y diputado local de mi demarcación. ¿Quién pretende representarme tanto en el congreso nacional como en la de la Ciudad de México? Ni idea, como si la elección de los poderes legislativos no existiera. ¿Acaso soy yo el distraído o será que los candidatos no están haciendo campaña? Quiero suponer lo segundo. Por mi chamba, me considero una persona informada. Pero en mi ciudad ni escucho spots de radio y televisión ni veo anuncios espectaculares con los candidatos a las cámaras legislativas. Tampoco, por cierto, los de la entidad vecina (Estado de México) que queda a unas cuantas cuadras de mi domicilio en la capital. Mucho me preguntan si en México hemos construido un verdadero sistema de pesos y contrapesos democráticos después del sistema presidencialista autoritario que tuvimos durante gran parte del siglo XX. El Congreso es hoy, sin duda, un poder con más independencia del Ejecutivo. Pero, el hecho de que los candidatos al legislativo no estén presentes en esta campaña, es un reflejo de que los partidos le han apostado más a sus candidatos presidenciales para que éstos jalen el voto de los que aspiran a llegar al legislativo. (…) Desconocidos que no hacen campaña: así la democracia mexicana en los poderes legislativos. Y luego queremos que sean un contra peso efectivo a los ejecutivos”.

Otra vez, el liberal salvaje

Jorge G. Castañeda, escribe en El Financiero un virtual homenaje a Manuel Rodríguez Woog, el fallecido encuestador, estudioso y amigo entrañable: “la revista Nexos este mes publica una nueva versión de la encuesta y análisis realizados en 2011 por Manuel y entonces titulado Mexicano ahorita: Retrato de un liberal salvaje. Hoy, el nuevo retrato de un liberal salvaje nos confirma y nos amplía los resultados de principios del decenio. Retengo tres hallazgos del estudio: el cambio, el individualismo, y la irrealidad en la que vive el mexicano. Sobre el primer tema, “frente a la disyuntiva de elegir un presidente que cambie poco y sigamos como vamos, o uno que cambie mucho y empecemos algo nuevo, un 81% se inclina por un cambio”. Son los mismos números que encontramos en encuestas electorales, pero aquí justamente se ubica la pregunta en un contexto diferente. El desenlace es el mismo. Por eso le apuesto a quien quiera que el PRI no saca más de 20% el 1 de julio. Sobre el individualismo, los autores Claudio Flores, Guido Lara, Marco Robles y Benjamín Salmón corroboran innumerables pesquisas anteriores. En 2011, en mi libro Mañana Forever: Mexico and the Mexicans (traducido al castellano como Mañana o pasado: El misterio de los mexicanos), me propuse reconfirmar las tesis perennes de Ramos, Paz y Bartra sobre el individualismo mexicano. Individualismo centrado en la familia, y en la desconfianza de cualquier acción colectiva. Di como un ejemplo entre muchos otros la horizontalidad de la vivienda, y las dificultades de pasar a la verticalidad. Los sucesivos directores del INFONAVIT me corregirán… El estudio muestra que 81% de los mexicanos están de acuerdo con la afirmación “antes que el país está mi familia”; 72% que “el esfuerzo personal es más importante que el esfuerzo de todos como país”; y 61% afirma que “hago lo que me beneficie aunque no se beneficie el país”. Apenas 43% sostienen que los mexicanos SÓLO tenemos sueños comunes. Quizás no se necesita un estudio tan profundo para confirmar el individualismo radical del mexicano, en el entendido de que el núcleo individual es la familia nuclear, pero es preferible contar con un instrumento de esta naturaleza. Así, cada vez que alguien busque convocar a los mexicanos a un esfuerzo colectivo y a abandonar el “cada quien para su santo”, sabrá exactamente a qué se enfrenta. Por último, el análisis revela un grado de irrealidad en la que vive un gran número de mexicanos, que a la vez explica el individualismo y también el elevado nivel de frustración que envuelve a muchos compatriotas. Tres cuartas partes de los mexicanos consideran que “los sueños sí se pueden alcanzar”. Ochenta y cuatro por ciento confían “en que pueden cambiar su vida.” En esto el ensayo de GAUSSC y LEXIA se asemeja a otro citado por Miguel Basáñez en el cual alcanzamos el quinto lugar entre 101 países en la confianza de tener control sobre nuestras propias vidas. Más del setenta por ciento consideran que México es un país rico (el famoso cuerno de la abundancia), y 57% piensan que, para progresar, México no necesita de Estados Unidos. Las dos terceras partes de la sociedad mexicana están convencidas que México es un país rico, donde hay que repartir mejor la riqueza, mientras que sólo un tercio cree que es un país pobre y que hay que generar riqueza. En menor o mayor grado, todas estas afirmaciones, convicciones o pensamientos son falsos. Lo serían en muchos otros países también, desde luego (quizás en Suiza no), y algunos lectores puedan pensar que así como lo piensan esos mexicanos, es como debería de ser (México no debiera necesitar a Estados Unidos para progresar). Aquí vemos algo fundamental, que el estudio no destaca, porque no es su tema: el carácter profundamente aspiracional del mexicano (la lógica de la publicidad de la rubia Superior). Pero una cosa es tener aspiraciones, y otra es creer que mágicamente se cumplen. Por desgracia, no es así”.

AMLO Incertidumbre

Las propuesta de Andrés Manuel López Obrador en el ámbito educativo mantienen a la opinión pública en el desconcierto, pues su postura ha sido ambigua en más de una ocasión. En El Universal, Carlos Loret de Mola, escribe que: “AMLO ha tenido que batallar en campaña contra la incertidumbre que genera desde ya por su posición en las encuestas […]. Lo cierto es que conforme se acercan las elecciones y su lugar de puntero de la contienda permanece intocado, los mercados financieros reaccionan con mayor nerviosismo y en parte aumenta el dólar porque no queda claro qué tipo de gobierno plantea. Para muchos sectores —muchos más que el financiero— la incertidumbre es el peor de los mundos. Este fin de semana, el candidato de Morena engarzó otra cuenta al rosario de la incertidumbre. El jueves en la noche hizo llegar sus respuestas a diez preguntas sobre temas educativos a las organizaciones de la sociedad civil agrupadas en 10porLaEducacion.mx […]. El viernes por la mañana las organizaciones, como Mexicanos Primero y el IMCO, empezaron a hacer públicas las respuestas. Se les escuchaba y leía contentos: López Obrador no planteaba derogar la reforma educativa […] y por el contrario descubrían una propuesta educativa de Morena en consonancia con la intención de estas ONGs de ajustar la reforma e implementarla mejor. El gusto les duró día y medio: López Obrador se reunió el sábado con la poderosa CNTE en Oaxaca, y en una contradicción flagrante, pulverizó sus respuestas del jueves y apostó por el modelo educativo de la CNTE: A la sociedad civil no le habló de derogar la reforma educativa si gana las elecciones, a la CNTE sí, y con todas sus letras. A la sociedad civil le escribió que habría que avanzar en la implementación de la reforma en coordinación con la SEP, a la CNTE le prometió romper. A la sociedad civil le planteó mantener las evaluaciones de maestros y concursos de ingreso con una visión más incluyente, pero frente a la CNTE apostó por el corporativismo educativo y en una declaración que seguramente no pasará la prueba de verdad de Verificado, sugirió que se ha despedido a muchos maestros por fallar en la evaluación (en realidad, no se ha corrido a un solo maestro por reprobar tres veces el examen). En el camino, prometió empoderar a la CNTE, regresarle sus privilegios, subordinar a la institución que evalúa a los profesores (INEE) y restar autonomía a las universidades con un modelo atrozmente central del manejo educativo. Si gana, ¿qué Andrés Manuel gobernaría? ¿El que derogaría la reforma energética o el que sólo revisaría algunos contratos conforme a la ley?”.

A unos días del segundo debate

El segundo debate presidencial está ya muy cerca, por lo que el periodista y escritor, León Krauze, en El Universal, reconoce en la invitación a participar como moderador, una oportunidad de representar a la comunidad mexicana que radica en los Estados Unidos: “asumo con humildad el deber de llevar hasta el debate la voz de toda una comunidad. A veces se nos olvida que en Estados Unidos viven 36 millones de personas de origen mexicano, entre ellos once millones de paisanos inmigrantes […].Lo más importante, sin embargo, será el formato del encuentro de Tijuana. Por primera vez en la breve […] historia de los debates presidenciales, el INE ha decidido organizar una conversación que parta de preguntas de la audiencia […]. El INE se ha tomado con una seriedad casi solemne la organización de los debates y, en el caso del segundo encuentro, la selección de las personas que podrán participar. La audiencia estará conformada por votantes indecisos dispuestos a plantear preguntas de manera libre y transparente […]. La intención será elegir preguntas que permitan a los candidatos atender preocupaciones universales relacionadas con los temas del debate, además de facilitar la exposición de ideas y la confrontación de proyectos. Cada una de las conversaciones en los tres bloques del encuentro partirán, insisto, de una pregunta ciudadana clara y libre. Aun así, a diferencia de otros formatos de asamblea con público participativo, el debate del día 20 no solo se concentrará en las preguntas ciudadanas […]. Los temas son tan relevantes como los del primer encuentro: seguridad transfronteriza, comercio internacional, inversión, migración. Hay, me queda claro, mucho de qué hablar y contrastes fundamentales que resaltar entre los proyectos (y la experiencia) de todos los candidatos […]. Por ahora, la importancia del debate, no solo para la contienda electoral en general sino para la construcción de una cultura vigorosa de discusión pública. En otros países, asambleas comunitarias como la del domingo han ofrecido encuentros memorables. El tener que responderle a un ciudadano que muestra el valor suficiente como para ponerse de pie frente a millones y preguntar es, en el fondo, el acto más esencial de la vida democrática: cara cara, el votante y el político que aspira a gobernar; el que manda y el mandatario; el empleado y el empleador […]. Esperemos que así sea en el encuentro en Tijuana”.

Debates, candidatos, entrevistas y periodistas

Con el periodo de campañas han empezado también los periodos de entrevistas y debates con los actores políticos de esta elección. Al respecto, Héctor Aguilar Camín, en Milenio escribe: “no sé en qué momento se instaló en nuestro periodismo político el estigma, subjetivísimo, de las llamadas ‘entrevistas a modo’ (entrevistas lambisconas), y, por otro lado, la exigencia de que el entrevistador sea no solo el vehículo para conocer a un personaje, sino también un juez, un rival punzante, un adversario cuya tarea es poner al entrevistado en evidencia, dejarlo mudo, hacerlo trastabillar, confirmar sus debilidades, subrayar sus límites. En una palabra: mostrar lo peor de su invitado. El público es en esto un exigente espectador de lucha libre, ejerce una presión invisible sobre el periodista, quien llega a la entrevista con el mandato de mostrar su independencia, hacer preguntas duras, rebatir a su invitado, ponerlo en apuros, interrumpirlo, llevándolo al rincón de sus miserias. Mucho tiene que ver en esta evolución torcida del género la costumbre de políticos y autoridades de responder con evasivas, dar rodeos, utilizar eufemismos, dar la impresión de que mienten o tratan de meternos el dedo en la boca […]. La temporada de debates presidenciales y entrevistas colectivas de estos días ha sido particularmente fértil en este modo encrespado de ejercer el periodismo y de entender el género de la entrevista […]. La grandeza del género no es, creo yo, exhibir o denunciar, sino mostrar, revelar. Un momento mayor del género como revelación es la serie de entrevistas que David Frost le hizo a Richard Nixon, en 1977. Después de recorrer vida y milagros de Nixon, Frost pudo llevarlo al corazón de sus pecados: sus mentiras en torno a Watergate, y al momento supremo de una admisión de su culpa histórica y de su deuda moral con el pueblo estadunidense. El de Frost no fue un asedio inquisitorial, sino una indagación paciente, penetrante para llegar, con naturalidad y dramatismo extraordinarios, al momento de la revelación. Me gustaría ver entrevistas con los candidatos presidenciales que no sean duelos, sino revelaciones, retratos de los personajes que compiten nada menos que para gobernar nuestro país”.

El más violento panorama de la nueva delincuencia

El aumento de la violencia en el país es uno de los principales motivos de preocupación de los ciudadanos. En Milenio, Carlos Puig, escribe que: “tal vez sea el estado de Guanajuato el mejor (y trágico) ejemplo para tratar de descifrar cómo ha cambiado y cuál es la nueva naturaleza del crimen organizado y la violencia en México. Según datos de la organización México cómo Vamos, el estado ha crecido en este sexenio casi el doble que el país, es la tercera entidad con mejor crecimiento. Está cerca de cumplir sus metas de creación de empleo formal. En cuanto a la proporción de la población que no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente del trabajo de su hogar, Guanajuato fue el séptimo estado con la mayor caída en pobreza laboral en los últimos cinco años; disminuyó de 41.1 por ciento a 36.3 por ciento de la población. Esta caída de 4.8 puntos porcentuales fue reflejo de un crecimiento real de los ingresos laborales per cápita de 14 por ciento durante el mismo periodo, mientras a escala nacional se deterioraron 2 por ciento real. Al mismo tiempo, Guanajuato cerró el periodo enero-marzo en tercer lugar a escala nacional por homicidios dolosos y ocupó la primera posición en aquellos en los que se utilizó un arma de fuego, la mayoría de ellos según la propia autoridad están relacionados con homicidios vinculados al crimen organizado […]. Guanajuato se ha vuelto el centro de la disputa por el robo de combustible en el país, el estado, según Pemex, con mayor número de tomas clandestinas al final de 2017. Es una delincuencia que tiene poco que ver con el narco, más allá que sean las mismas organizaciones, o afiliadas entre ellas las que se dedican a uno u otra cosa. Y juzgar por los números tiene poco que ver con la pobreza o la falta de trabajo. Es una delincuencia que necesita, por ejemplo, de control territorial y por lo tanto de arreglos políticos, y en tiempos electorales, eso significa muerte como hemos visto en estos meses […]. No hay elección ni buena voluntad que pare esta nueva violencia. Y en los planes de los candidatos no parece haber muchas ideas tampoco”.

@loscabareteros

Durango

El tiempo por Tutiempo.net

Dólar

México Venta: $ 19.07
EUA Compra: $ 17.52
  • Sondeo

    • ¿Siente que la inseguridad en el Municipio ha aumentado?

      View Results

      Loading ... Loading ...
  • no home