IDAIP Ing. Civil Felipe Contreras Ing. Civil Felipe Contreras SJE MESIS AUDIO

Columna de columnas nacional (8 de mayo)

Articulo por: Martes 8 mayo, 2018

Desde la redacción de @loscabareteros ponemos a su consideración la “Columna de columnas nacional” del martes 08 de mayo de 2018. El vals de la despedida: ¿Quién podría representar mejor al México agachón? ¿Quién? Acabado el primer debate descendió a un nuevo purgatorio. El aspirante piensa (o al menos dice) que esta nueva danza lo reposicionará… La reinvención de Meade. Al diablo con los doritos…

Rayuela

Esa sonrisa que Mike Pompeo dispensa a su par Luis Videgaray es para echarse a temblar.

El vals de la despedida

Salvador Camarena escribe acerca del re-lanzamiento de la campaña de Meade: “El fin de semana el quinceañero se vistió de rojo. Sus ilusiones, cree él, han reverdecido en pleno mayo. Está por ejecutar un vals. “Un dos tres, un dos tres”, decía una cantante. Qué felicidad el relanzamiento de la campaña. Que las fuerzas vivas del partido celebren la unidad decretada por el altísimo que ha sacrificado a uno de sus hijos, el de rulos para más señas. Que suenen los tambores. Saquen las matracas. Que se escuche bonito, de aquí a Los Pinoooos… Qué maravilla esta nueva oportunidad que tienen de quererme, clama a los cuatro vientos este cándido candidato. Quiéranme, ciudadanos, pues soy la contradicción en esencia pura. Abrazo a impresentables, pero les prometo que no soy como ellos. Mis aliados tienen aviones y casas en San Antonio, pero yo pago a meses sin intereses mis trajes. Dios bendiga la economía mexicana que nos da para vivir endeudados. ¿Ven? Soy como ustedes, igualito a ustedes, víctima de ellos pero útil a ellos. ¿Quién podría representar mejor al México agachón? ¿Quién? Acabado el primer debate descendió a un nuevo purgatorio. “Que se baje, que se baje”, coreaban en los clubes de industriales de los lugares de México donde hay industriales. No me bajo, no me rajo, no renuncio, no declino… Durante dos semanas el candidato buscó todos los sinónimos para no decir el sustantivo exacto. No puedo bajarme porque yo no me subí. No vine, me trajeron. No me impuse, me impusieron. Por tanto, no me mando, me mandan. Y no me han mandado quitarme, desvanecerme… aún. (…) Así que venga, todos al relanzamiento. Más confeti, más bots. Celebremos esta hora de felicidad, nadie verá venir el fraude, perdón, la remontada épica. Cosas más increíbles se han visto, si no pregúntenle al Trife. El aspirante piensa (o al menos dice) que esta nueva danza lo reposicionará. Están listos los chambelanes y ensayada la coreografía con un nuevo maestro de ceremonias guerrerense. Pero el novel aprendiz de político no sabe, no puede saberlo, que es la marcha de la despedida. En el diccionario de los dinosaurios no existe la palabra futuro, todo es corrupción”.

La reinvención de Meade

Raymundo Rivapalacio escribe en El Financiero sobre la transformación de Meade y el nuevo PRI en campaña: “El domingo en la explanada del PRI, José Antonio Meade se paró como otra persona. El candidato apagado se prendió, y el profesor que daba discursos como si estuviera en el salón de clases, cambió de tono y subió los decibeles para arengar. Meade se despojó del blanco inmaculado del candidato ciudadano y se vistió de rojo, el color de la marea priista. Finalmente, su campaña entendió que la opción ciudadana no había funcionado y se volcó a los brazos del PRI. Con el partido atrás de él albergan todavía una esperanza, lejana empero, de alcanzar a Andrés Manuel López Obrador para el 1 de julio. Sin el PRI, se dieron cuenta tardía, está totalmente perdido. “Sabíamos que iba a estar cuesta arriba y que entrábamos con desventaja”, admitió uno de los jefes de la campaña al recordar el diagnóstico original sobre el desgaste que arrastrarían del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. “Pero no nos imaginábamos el tamaño de la molestia”, agregó. ¿Les queda tiempo para achicar la desventaja? Meade dice que sí. En la conversación en el programa “Tercer Grado”, este lunes, utilizó una metáfora futbolera. “Estamos en el minuto 41 del primer tiempo, faltan todavía cuatro, más el tiempo de compensación”, dijo. “Y falta todo el segundo tiempo”. Sí pueden achicar la ventaja, aseguró, y sí pueden tener una candidatura competitiva. En el programa de televisión, Meade se arremangó las manos y dejó de ser el eterno prudente para entrar en una dinámica de interacción agresiva, en velocidad y argumentos, con sus interlocutores. “Increíblemente, no conecta”, dijo uno de los miembros del equipo de campaña que ha sufrido para convertirlo en lo que nunca había sido. “A manera de descargo –acotó Meade–, López Obrador lleva más de 18 años en esto y yo solamente cuatro meses”. Pero no todo depende de él, sino del acompañamiento. Por eso los ajustes en la última semana. El mitin del domingo, arropado por gobernadores, legisladores y candidatos, fue el relanzamiento de la campaña que comenzó la semana pasada, cuando se consumó el relevo del líder del PRI, Enrique Ochoa, por René Juárez, un priista de cepa con amplia experiencia en asuntos electorales y conocimiento perfecto de las estructuras del partido. Ochoa entró al PRI en julio de 2016 con fórceps aplicado por Peña Nieto para enviar un mensaje al partido, de que sería él quien lo controlaría, y que por la boca y las acciones del nuevo dirigente, hablaba él. (…) Resuelto en principio el arropamiento del PRI, la discusión en los cuartos de guerra de Meade la semana pasada era el reajuste en el mensaje. El propio candidato no había terminado de procesar algunas fallas que tuvo en el debate, donde hubo preguntas que no respondió con firmeza, y hacer terrenales algunas respuestas académicas que ha dado cuando se le pregunta sobre si cree en la honestidad del Presidente. En “Tercer Grado” ese punto lo resolvió, aunque nunca llegó a estar cerca de deslindarse de Peña Nieto. “Eso nunca va a pasar”, dijo uno de los jefes de su campaña. “Yo soy el que va a estar en la boleta presidencial”, sostuvo Meade. “La elección no es sobre el pasado, sino sobre el futuro”. (…) En todo caso, al ser el candidato del partido en el poder, la elección va a ser un referéndum sobre la gestión de gobierno y la valoración del Presidente. Ocho de cada 10 mexicanos siguen reprobando su forma de gobernar, y más del 50% dice que votará contra el PRI. Meade tiene una fuerte pendiente por la que tiene que subir, al tiempo que sus estrellas están totalmente desalineadas”.

Al diablo con los doritos

La salida de Enrique Ochoa Reza como dirigente nacional del PRI, parece marcar la siguiente etapa en la campaña electoral de José Antonio Meade, donde ya comienza a dejarse en claro que el ex Secretario de Hacienda pretende apoyarse de manera especial en el PRI. Por ello en el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “Meade apareció el domingo en la sede nacional PRI enfundado en una chamarra roja. Para relanzar su campaña […], el candidato presidencial eligió el inmueble partidista de Insurgentes Norte. Es el mismo lugar donde fueron ungidos, antes de él, diez aspirantes a Los Pinos […], de los cuales tres no vieron coronado el objetivo. Cuatro días atrás, el PRI había anunciado la salida de Enrique Ochoa Reza de la dirigencia nacional y su sustitución por René Juárez Cisneros. La diferencia es notoria y seguramente así se quiso: Ochoa nunca ha tenido un cargo de elección. Juárez, en cambio, ha sido más veces candidato que miembro de la burocracia […]. El relanzamiento de la campaña era la reaparición activa del rojo. Y en ese ambiente color sangre, Meade llamó a los 10 mil priistas presentes a jugar el resto de la contienda ‘a muerte’. Se acababa así el agravio que representaba para muchos priistas una propaganda electoral en la que el PRI había desaparecido casi por completo. Al diablo con los doritos, reclamaban, en alusión al emblema de la campaña: tres triángulos, uno verde, uno turquesa y uno rojo, que representaban los colores de los tres partidos de la coalición Todos por México, y buscaban un anclaje gráfico del lema ‘avanzar contigo’. Ante el naufragio electoral que parece aguardarle en menos de siete semanas, el PRI se refugió en el PRI. No más concesiones para una estrategia de apertura a la ciudadanía encarnada por un candidato que no sólo no es militante, sino también ha presumido de ello. Los doritos acabaron por enchilar a los que sí tienen carnet y no quieren renegar de él”.

PRI: de la euforia a la realidad

En tanto en el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “que el domingo, un grupo de prominentes priistas pasó de la euforia a la difícil realidad del futuro de su partido. Después del acto de relanzamiento -uno más- de su campaña presidencial, en la sede nacional se quedaron a comer alrededor de 40 notables tricolores. Ahí, Emilio Gamboa dominó el inicio de la plática y se mostró optimista porque volvieran a uniformarse de rojo y que, ahora sí, su candidato despegaría. Sin embargo, conforme avanzaron los platillos, otras voces más realistas se impusieron en la conversación. Y al final llegaron a la conclusión de que debían de tratar de salvar lo que se pudiera. Es decir trabajar para que, al menos, el PRI refleje en las urnas su propio peso electoral que, calculan, debe andar entre los 20 y los 21 puntos… cuando mucho”.

Preocupación

Por otro lado en el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “José Antonio Meade, candidato presidencial de la coalición Todos por México, anunció que como parte de la estrategia Avanzar Contigo, de ganar la Presidencia, plantea crear, en coordinación con el sector empresarial y las autoridades, mesas de atención para la seguridad para tener un pulso preciso de qué es a lo que se enfrenta cada región turística. Aseguró que lo que se aprecia es que nuestros destinos están bajo la amenaza de la inseguridad. ‘Vemos 500 homicidios más en Los Cabos, en Acapulco, en Puerto Vallarta y Cancún, de los que veíamos hace una década’, dijo. Es un reto que tenemos que enfrentar. Como tema primordial, por ser uno de los sectores de más influencia económica. ¿Cuáles son los programas de cada alianza para mantener a México en lo alto del turismo mundial?”.

Contra la opacidad

La transparencia es uno de los aspectos que la ciudadanía ha comenzado a reclamar a las autoridades, mismas que parecen hacer oídos sordos, pues un reciente informe de Data Cívica revela que un 73 por ciento de nuestros funcionarios públicos permanecen en la opacidad. Al respecto en Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “la OSC Data Cívica […] le dedicó cuatro meses a hacer lo que Función Pública haría en dos años y con mucho dinero. El primer resultado se dio a conocer ayer y se puede consultar en 1560000.org. 2 millones 600 mil declaraciones de cerca de 400 mil funcionarios en más de 2 mil dependencias en formatos que se abre con un Excel. Los primeros datos no son muy alentadores: declaraciones patrimoniales donde los funcionarios reportan ingresos por puesto de 0 o de 1 peso, o, en el caso opuesto, en las que se reportan ingresos mensuales multimillonarios para funcionarios que son jefes de despacho. Es decir, datos erróneos. U omisiones: en 2017, menos de 20 por ciento de los funcionarios que hizo una declaración patrimonial por inicio del cargo reportó algún ingreso. La gran mayoría de los funcionarios optó por reservar su información patrimonial y declaró no tener ningún conflicto de interés. Peor aún: 73 por ciento de los funcionarios del gobierno federal decidió en 2017 ocultar su declaración patrimonial. Y los que vienen no están mejor. En la plataforma 3de3, ningún candidato a la gubernatura en Chiapas y Veracruz la ha presentado. Y la estadística de cumplimiento global para candidatos a la gubernatura es 18 de 51, pero de candidatos ‘punteros’ faltan 14 de Morena, Frente y PRI. La buena es que ahora lo sabemos. Y que, no es broma, hoy después del anuncio de Data Cívica, la Función Pública anunció que ellos harán lo mismo, lo que debían haber hecho, pues”.

Sangrienta elección

La seguridad es un tema pendiente para la administración actual, la violencia continúa incrementándose, alcanzando a la elección a través de los asesinados de candidatos de distintos cargos públicos en el país, mimos que han sido asesinados. Esto es reflejo de lo que se vive en el país, por lo que en el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “el clima político en nuestro país también da muestra del horror que se vive en México […]. Los asesinatos a figuras de la escena política mexicana son ya noticia recurrente dentro y fuera del país, no sólo son las confrontaciones entre los candidatos, sino también este otro, peligroso factor que pone en riesgo la estabilidad de un país. Este fin de semana se sumaron cuatro muertes […]. Con estas muertes, ya son noventa, asesinatos de políticos. Lo mismo dentro de sus casas, en los alrededores de ellas o en carretera, sin que las autoridades tengan un margen de acción para impedirlas y eso que muchas de ellas se han realizado a plena luz del día […]. No recuerdo una elección en la que se hubiera derramado tanta sangre. Así como los homicidios han roto récord en el último año, también lo hace la violencia dentro de la esfera política. Un efecto inevitable, si entendemos que lo primero es resultado del rebase que sufren las autoridades del país. Los efectos de esta violencia, más allá de las lamentables e irreparables pérdidas, que por sí solas ya son una tragedia, también llegan a la población […]. La inseguridad es un tema pendiente en la agenda desde hace, al menos, dos sexenios. Debe ser una prioridad en el siguiente. Sin embargo, hasta la fecha no hemos visto el tema como centro de ninguna de las campañas. Los candidatos sólo lo toman de pretexto para la confrontación, pero no colocan el asunto en el centro de la discusión. Tras los tristes acontecimientos de las últimas semanas, a excepción de Margarita Zavala, los otros cuatro aspirantes no dijeron nada, ni un tuit, lamentando las muertes de los estudiantes de cine de Jalisco. Ninguno de los cinco lamenta las ejecuciones de los políticos que se suman día tras día. Si la confrontación política es alimento de una campaña electoral, un presente tan violento como el nuestro, debería ser alimento para la unidad democrática. siete mil 667 homicidios en el primer trimestre de 2018 más noventa funcionarios asesinados lo obligan”.

La rebelión de Claudia

En tanto en El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “Claudia Ruiz Massieu el grupo de Luis Videgaray se la hizo una vez, cuando sin causa justificada convencieron a Peña Nieto de sacarla, literalmente, de la Cancillería para dar paso al ‘aprendiz’ de Relaciones Exteriores […]. Pero ahora, ante un segundo intento del mismo grupo por desplazarla injustamente, la heredera de la dinastía política guerrense y salinista, sacó el carácter y, ante el intento de sacarla de la Secretaría General del PRI, junto con Enrique Ochoa, la ex canciller se rebeló y ésta vez dijo: ‘No me voy’. Todo sucedió entre el martes y miércoles pasados cuando, entre Los Pinos y el cuartel de campaña de José Antonio Meade, se tomó la decisión […] de remover a Ochoa Reza de la dirigencia nacional del PRI […]. Cuando le comunicaron que el candidato Meade asumió públicamente como ‘una decisión mía’, Ochoa montó en cólera y puso una condición para su salida: ‘Nos vamos Claudia y yo. Renunciamos los dos’. En su caída, Ochoa quería llevarse a la sobrina del ex Presidente Salinas, con quien nunca tuvo buena relación […]. Cuando le dijeron a Claudia que tenía renunciar primero de manera ‘temporal’ para permitir la ‘prelación’ y dar paso a René Juárez, ésta aceptó; pero al enterarse que ya no iba a regresar al cargo […] reaccionó y se rebeló contra su salida. Las fuentes priístas aseguran que Ruiz Massieu tomó el teléfono y llamó a Los Pinos para decir que no estaba de acuerdo con que la obligaran a renunciar junto con Ochoa y menos por chantaje de éste. Informó a la oficina del Presidente que si la instrucción era que se fuera, ella se iría, pero que varios gobernadores y dirigentes del partido, incluso un mando militar del gabinete, le habían llamado para expresarle su apoyo y que, incluso, le habían ofrecido firmar y publicar un desplegado en la prensa para pedir que permaneciera en la Secretaría General porque ella no era responsable ‘de los errores, omisiones y descuidos’ que le imputaban a Ochoa Reza. Era la noche del miércoles 3 de mayo y, en la sede nacional del PRI, Meade, Juárez y el propio Ochoa trataban de operar el relevo, Claudia comenzaba a mover sus piezas para no renunciar definitivamente […]. A la mañana siguiente, antes de convocar a la Comisión Política Permanente que el jueves hizo oficial la ‘presidencia provisional’ de René Juárez, éste confirmaba la salida de Ruiz Massieu y hablaba […]. Pero por la tarde las señales cambiaron. Claudia había movido bien sus piezas y ésta vez no se tragaba los sapos que le querían recetar Ochoa y el grupo de Videgaray. Y la ratificaron como secretaria general”.

El petate (empresarial) del muerto (electoral)

Julio Hernández López, escribe en La Jornada sobre la confrontación de los empresarios con AMLO: “La confrontación de las cúpulas empresariales con el candidato puntero en las encuestas se instala puntualmente en el guion táctico que busca causar miedo entre votantes y ciudadanos mexicanos en general. No sólo el crimen organizado y la consiguiente violencia desbordada en todo el país amenazan con obstruir o descarrilar el proceso electoral, cuando menos en determinadas regiones: el oportuno clima de temor que beneficiaría al partido en el poder, o a la alianza final que llegara a hacer con el anayismo (PAN-PRD-MC), también pasa por la agudización de los problemas económicos, para impulsar la tesis conservadora de que sería mejor conservar las cosas como están, en lugar de experimentar con una opción que podría causar depreciación del peso, cancelación y retraimiento de la inversión, sobre todo la extranjera, pérdida de empleos e inflación. El petate del muerto, en versión de cuello blanco, adecuadamente utilizado en tiempos electorales. A pesar de los esfuerzos de López Obrador por mostrarse conciliador e incluso en reversa en ciertos temas controversiales, en el choque con la élite empresarial ha sostenido tesis primarias de la izquierda, en cuanto a la adecuada repartición social de la riqueza producida y al papel vigilante y protector que el Estado debería asumir ante desajustes o abusos en contra de las clases populares. El ala más derechista de la amalgama formada por López Obrador (Alfonso Romo, en particular) ha parecido descolocada ante el énfasis del tabasqueño en sostenerse en sus dichos contra la mafia del poder y, específicamente, contra ciertos personajes del más alto nivel económico del país, usualmente relacionados con Carlos Salinas de Gortari, como si éste fuera su santo protector o su ideólogo y gestor favorito”.

El Estado incompetente

“No tenemos condiciones ideales para construir un Estado más competente”, dice Carlos Elizondo Mayer-Sierra en su ensayo sobre cómo combatir la corrupción, incluido en el libro Y ahora qué. México ante el 2018 (Random House/Debate), al que aludió en su entrevista de Tercer grado López Obrador. Enumera luego algunos de los elementos que se requieren para lograrlo: Primero: “Voluntad política de quien gobierna…, lo cual pasa antes que nada por dar todo su apoyo al Sistema Nacional Anticorrupción (SNA)”. Segundo, invertir “en instituciones de administración y procuración de justicia, y no dejarlas bajo el control del gobernante en turno”. Tercero, “cambios legislativos para castigar con mayores penas casos de corrupción por parte de funcionarios públicos y de sus socios en el mundo privado”. Cuarto, “utilizar las nuevas tecnologías, cámaras, minados de datos, etcétera, para descubrir los abusos de los funcionarios públicos”. Quinto, “cambios en las leyes que permitan a las fiscalías disminuir penas a quienes denuncian redes de corrupción. Esto ha sido fundamental en el éxito brasileño para proceder contra las amplias redes de corrupción de ese país”. Sexto, “hacer autónomo al SAT. Una institución con los poderes que hoy tiene el SAT no puede estar al servicio del gobierno en turno”. Séptimo, “considerar mecanismos de apoyo externo” como, por ejemplo, “incorporar en el TLCAN temas de corrupción” o, inclusive, “en el extremo, firmar un acuerdo con la ONU para que se haga cargo de esa función, mientras se desarrollan capacidades internas. Es ceder soberanía. Pero hoy soberanamente no lo hemos podido resolver y sería una decisión soberana ceder esa función durante un tiempo”. Octavo, “limitar los derechos sindicales de los empleados públicos. Trabajadores que saben que no pueden ser despedidos, con contratos colectivos de trabajo absurdos, hacen de lo público algo rutinariamente ineficiente y abren las puertas a la corrupción”. Este es el planteamiento completo del ensayo de Carlos Elizondo Mayer-Sierra aludido por López Obrador durante su entrevista en Tercer grado. Me pregunto si el candidato lo comparte completo. Sería una buena noticia.

@loscabareteros

Durango

El tiempo por Tutiempo.net

Dólar

México Venta: $ 20.30
EUA Compra: $ 19.25
  • Sondeo

    • ¿Siente que la inseguridad en el Municipio ha aumentado?

      View Results

      Loading ... Loading ...