Bromas del 28 de diciembre no representa el Día de los Santos Inocentes

Es una fiesta litúrgica que representa la matanza de niños de dos años ordenada por el Rey Herodes

29/12/2021

Gómez Palacio, Durango.- Pese a que la ciudadanía recuerda el Día de los Inocentes por las bromas que se realizan, su origen no tiene ninguna relación con lo que representa esta fecha, que es la matanza de niños de dos años de edad nacidos en Belén ordenada por el rey Herodes para deshacerse de Jesús.

El vicario general de la Diócesis de Gómez Palacio, Julio Carrillo Gaucín, explicó que El Día de los Inocentes se trata de una fiesta litúrgica que la iglesia celebra y es recordar a los niños que murieron de forma inocente en tiempos de Cristo.

“Recordemos que cuando Jesús nace y los reyes van a adorarle, se da cuenta el rey Herodes de que van a visitar a un personaje para ellos fuera de lo normal. Herodes se interesa y les dice que le informen que hay de ese niño porque él también quiere ir a adorarlo. Cuando los magos regresan ya no vuelven con Herodes, entonces este se enoja, Herodes es la expresión de una persona sumamente insegura, es Rey, pero tiene miedo a un niño porque le dicen que ha nacido el Rey de los Judíos y entonces para deshacerse de ese niño, manda matar a todos los niños de dos años para eliminar a Jesús”, relato el padre Carrillo.

El también párroco de Santa María de Guadalupe, dijo que, con esta celebración se pretende evitar que ya no haya más Herodes. “Algo sucediendo, también en tiempos de Moisés, el faraón quería eliminar a todos los niños de las mujeres judías, y como que es una constante en la historia: eliminar a los inocentes. Yo creo que esta fiesta nos llama a eso, llama a proteger a los que no se pueden defender, a los concebidos no nacidos, y evitar que haya más Herodes que maten a los inocentes”, recalcó el vicario.

Frente a ello, Carrillo Gaucín considera que las bromas que se hacen en este 28 de diciembre, por la frase “Inocente Palomita”, al relacionar la palabra inocente con alguna broma, es algo superficial que no le hace “justicia” al hecho que sufrieron los pequeños de aquellos años.

Reitero, que la broma “no es una tradición cristiana, no forma parte de la liturgia, porque estás fiestas nos recuerdan defender a los que no se pueden defender”, subrayó, Julio Carrillo.


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