Advierten hasta 50% de mortandad de abejas en La Laguna

Sequía y cambio climático afectan a las abejas. Universidades participarán en el rescate de enjambres

19/10/2026

Gómez Palacio, Dgo.- La presidenta del Sistema Producto Apícola en la región, María Guadalupe García Rosas, informó que las abejas enfrentan una crisis en la Comarca Lagunera, donde se estima una mortandad cercana al 50%, derivada de factores como el cambio climático, las sequías prolongadas, la pérdida de vegetación nativa y las enfermedades que afectan a las colmenas.

Ante este panorama, el sector apícola prepara un programa anual de conservación y protección de las abejas, con la participación de universidades, productores y ciudadanía, con el objetivo de frenar la disminución de las poblaciones y promover condiciones favorables para su supervivencia.

García Rosas explicó que los problemas comenzaron a intensificarse hace aproximadamente tres años, cuando las prolongadas sequías redujeron la floración y, con ello, las fuentes de néctar que las abejas necesitan para producir miel y alimentarse.

La reducción de las superficies cultivadas, la falta de agua y la pérdida de espacios naturales han provocado un deterioro gradual que, de acuerdo con la representante del sector, recuerda al fenómeno conocido como colapso de las colmenas registrado en 2016.

A estos factores se suma el crecimiento de la mancha urbana y la deforestación de especies nativas, principalmente mezquites y huizaches, cuya floración representa una fuente importante de alimento para los polinizadores. Esta situación obliga a los apicultores a trasladarse a otras zonas en busca de mejores condiciones para mantener sus colmenas.

Enfermedades aumentan el riesgo de mortandad

Otro de los problemas identificados es la presencia de enfermedades y parásitos, particularmente la varroa, que afecta a las colonias de abejas y puede debilitar considerablemente su población. Por ello, el programa contempla impulsar acciones de prevención, investigación y combate a las infestaciones, con la finalidad de reducir las pérdidas y fortalecer las prácticas de manejo apícola.

La presidenta del Sistema Producto Apícola destacó la importancia de combinar los conocimientos de los productores con la investigación científica, mediante la colaboración con instituciones educativas, entre ellas las facultades de Ciencias Biológicas.

La intención es desarrollar un modelo de trabajo que funcione como un laboratorio vivo, donde estudiantes, especialistas y apicultores puedan estudiar los efectos del cambio climático, las enfermedades y otros factores que amenazan a las abejas en la región.

Entre las acciones previstas para el programa anual se encuentra aprovechar los meses de enero y febrero, considerados por los apicultores como un periodo de menor actividad, para impulsar investigaciones sobre las principales afectaciones que enfrentan las colmenas.

A partir de marzo, con la floración del mezquite y el incremento de la postura de las abejas reinas, las colonias pueden aumentar su población y generar enjambres que buscan nuevos espacios para establecerse.

En ocasiones, estos enjambres llegan a zonas urbanas y se instalan en ramas de árboles, llantas u otros lugares con poco movimiento, lo que hace necesario contar con mecanismos adecuados para su rescate.

Ante esta situación, se busca capacitar a estudiantes universitarios para formar brigadas o comités comunitarios que puedan participar en la recuperación de enjambres. También se realizarán gestiones para conseguir equipo y habilitar espacios en las instituciones educativas donde se puedan instalar colmenas destinadas a la investigación y el aprendizaje.

Promoverán jardines con plantas nativas para alimentar a las abejas

Otra de las propuestas consiste en convocar, a partir de abril, a empresas, universidades, familias y ciudadanos para crear corredores de floración que proporcionen alimento a las abejas.

La iniciativa busca promover la plantación de especies nativas que produzcan néctar y polen en espacios públicos, plazas, bulevares, jardines y otros sitios disponibles, con el propósito de ampliar las áreas favorables para los polinizadores.

Además, se pretende impulsar un concurso para incentivar el cultivo de plantas nativas y fomentar la participación de la población en la conservación de estos insectos.

García Rosas señaló que estas acciones buscan generar una mayor conciencia sobre la importancia de mantener la vegetación que necesitan las abejas para sobrevivir, especialmente ante las condiciones ambientales que enfrenta la Comarca Lagunera.

Mantendrán talleres y actividades para fomentar el cuidado de las abejas

El programa también dará continuidad a las actividades tradicionales de promoción de la apicultura, como la Feria de la Miel, donde se realizan talleres, capacitaciones y exposiciones de productos para fomentar el consumo local y difundir las propiedades de la miel.

Asimismo, se mantendrá el Paseo Ciclista de la Miel, iniciativa que promueve entre los deportistas el consumo de este producto como fuente de energía, además de las actividades de concientización dirigidas a niñas y niños.

Entre los espacios de divulgación se encuentran las actividades educativas en el Museo Acertijo y el apiario instalado en el Parque La Esperanza, en el área del jardín botánico, donde se busca acercar a la población al conocimiento del trabajo de las abejas.

La representante apícola subrayó que la conservación de estos polinizadores requiere la participación conjunta de productores, instituciones educativas, autoridades y sociedad, debido a su importancia para la reproducción de numerosas plantas y la producción de alimentos.


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