Sandra Amaya propone apoyo a familias de policías caídos
No son números, son historias, son familias, son hijas e hijos que quedan desprotegidos: diputada
La diputada Sandra Amaya Rosales impulsa una iniciativa para reformar la Ley de Seguridad Pública del Estado, con el objetivo de garantizar un apoyo económico a las familias de policías que fallezcan en cumplimiento de su deber, especialmente en los casos donde no exista pensión u otro beneficio similar.
Al destacar que ser policía en México representa una de las labores más riesgosas del servicio público, Sandra Amaya subrayó que su propuesta busca responder a una necesidad urgente con un mecanismo que no duplique apoyos, pero que sí brinde respaldo en momentos críticos.
Apoyo económico para cerrar brechas
La legisladora explicó que la iniciativa pretende cerrar un vacío legal, estableciendo la obligación expresa del Estado para otorgar un apoyo complementario a las familias afectadas, evitando que enfrenten incertidumbre económica tras una pérdida irreparable.
“Un apoyo que no duplica, que no genera distorsiones, pero que sí cierra una brecha y responde cuando más se necesita”, puntualizó Sandra Amaya, al insistir en que la medida fortalece la protección social sin afectar otros esquemas existentes.
Durante la ampliación de motivos, reiteró que la propuesta no busca sustituir beneficios actuales, sino garantizar que ninguna familia quede desprotegida en caso de no contar con pensión u otro respaldo institucional.
Reconocimiento al sacrificio policial
Sandra Amaya enfatizó que detrás de cada elemento caído hay historias y familias que enfrentan una nueva realidad. “No son números, son hijas e hijos que quedan desprotegidos”, expresó al señalar que esta situación también se presenta en Durango.
Asimismo, reconoció que aunque el marco legal contempla derechos para los cuerpos de seguridad, aún existen vacíos importantes en materia de apoyo económico para las familias de quienes pierden la vida en servicio.
La diputada destacó que su iniciativa se fundamenta en principios de justicia social, dignidad humana y progresividad de derechos, alineados con la visión de la Cuarta Transformación. “Esta propuesta no devuelve vidas, pero sí puede cambiar el destino de quienes se quedan, brindando certeza y respaldo donde hoy hay incertidumbre”, concluyó.

