Paraje “La Posta”: un respiro natural a la orilla del río Nazas
Ante afluencia de visitantes tendrá constante vigilancia
Lerdo, Dgo.- A 46 minutos de la cabecera municipal, por el camino que conduce al ejido Sapioriz, se encuentra el paraje “La Posta”, un espacio que parece detener el tiempo entre la tierra y el agua. Ubicado cerca del Ejido El 21 de Marzo, este paraje forma parte del ecosistema ribereño del río Nazas, uno de los cuerpos de agua más importantes del norte de México y un área de alto valor ecológico y recreativo para la región.
Entre álamos, sauces, mezquites y huizaches, la vegetación se entrelaza con la humedad del entorno. Carrizo, tule y plantas xerófitas crecen cerca del agua, embelleciendo el paisaje y sosteniendo la tierra, lo que ayuda a prevenir la erosión y mantener el equilibrio natural que da vida al lugar.
Biodiversidad y vida silvestre en La Posta
La fauna del paraje convierte a La Posta en un verdadero corredor biológico. Garzas, patos silvestres, cormoranes y aves rapaces sobrevuelan el área en busca de alimento, mientras tortugas de río, peces como bagre, mojarra y carpa, así como anfibios y reptiles habitan la corriente y la vegetación. En zonas más alejadas, mamíferos como tlacuaches, mapaches y coyotes se observan al caer la tarde, integrando un ecosistema rico y diverso a la orilla del río Nazas.
Conservación y responsabilidad ciudadana
Debido al aumento de visitantes, el municipio mantiene operativos permanentes en coordinación con la Patrulla Ambiental y la Dirección de Ecología. Los recorridos buscan preservar el orden, prevenir incendios, evitar actos vandálicos y sancionar la disposición incorrecta de residuos. Esta supervisión se intensifica durante fines de semana y temporadas de mayor afluencia.
La autoridad municipal hace un llamado a la ciudadanía a asumir un compromiso activo en la conservación del paraje: retirar la basura generada, respetar la señalización, evitar encender fogatas sin permiso y proteger la flora y fauna local. La preservación de La Posta depende tanto de la vigilancia institucional como de la responsabilidad colectiva, asegurando que este rincón natural siga siendo un espacio limpio, seguro y familiar para las generaciones presentes y futuras.




