Conoce el origen de la palabra idiota
Para los antiguos helenos el idiótes (ἰδιώτης), era el ciudadano que no ocupaba un cargo público y se despreocupaba de los asuntos del Estado, o sea, que tan solo se dedicaba a sus asuntos en particular. En griego, el adjetivo idios ( ΙΔΙΟΣ), significaba precisamente ‘de una mismo’, que también es la raíz de nuestra […]
Para los antiguos helenos el idiótes (ἰδιώτης), era el ciudadano que no ocupaba un cargo público y se despreocupaba de los asuntos del Estado, o sea, que tan solo se dedicaba a sus asuntos en particular.
En griego, el adjetivo idios ( ΙΔΙΟΣ), significaba precisamente ‘de una mismo’, que también es la raíz de nuestra palabra inglesa idiosincrática.
Andando el tiempo, idiótes adquirió el sentido de ‘tonto’ o ‘ignorante’, por referirse a alguien que se desentiende de la política que le afectaba.
Si no demostrabas responsabilidad social y conciencia política, se te consideraba apático e ignorante.
La palabra fue transferida al latín como «idiota» y se usó para describir a una persona común sin educación, ignorante, sin experiencia.
Teniendo en cuenta lo anterior, es fácil identificar cómo la forma primaria y el significado de la palabra mutaron al «idiota» moderno.
Lo más importante es señalar que los antiguos griegos valoraban la participación política y la gobernanza colectiva.
Un estado mental completamente diferente de lo que vemos en la mayoría de las sociedades actuales, donde la mayoría demuestra apatía por lo que sucede a su alrededor.
Al mismo nivel que la palabra idiota está la voz imbécil, que proviene del latín imbecillis, y este del prefijo in-, ‘no’, y bacillus, ‘pequeño bastón’; esto es, el que no tiene bastón para apoyarse, tanto en el plano físico como intelectual.
Este término no se convirtió en insulto hasta mediados del siglo XIX, por influjo de su homólogo francés imbécile, que se empleaba con connotaciones peyorativas.
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