¿Por qué comer pescado puede ser menos saludable?

Ciudad de México.- Científicos en Suecia descubrieron que el aumento de la temperatura podría incrementar en siete veces los niveles de mercurio de los peces. El incremento de las lluvias y del agua de nieve derretida provocan un aumento de la materia orgánica en los sistemas acuáticos, dice el estudio. Esto altera la cadena alimenticia […]

31/01/2017

Ciudad de México.- Científicos en Suecia descubrieron que el aumento de la temperatura podría incrementar en siete veces los niveles de mercurio de los peces.

El incremento de las lluvias y del agua de nieve derretida provocan un aumento de la materia orgánica en los sistemas acuáticos, dice el estudio. Esto altera la cadena alimenticia añadiendo una capa más de organismos complejos, que incrementan la concentración de mercurio en la cadena trófica.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el mercurio es uno de los metales más tóxicos del mundo y una de las diez mayores amenazas a la salud pública.

La presencia de niveles elevados de esta sustancia ha sido vinculada a daños en el sistema nervioso, parálisis y discapacidades mentales en niños.

La forma más común en la que nos exponemos a este metal tóxico es a través de la ingesta de pescado que contiene metilmercurio, una forma orgánica del compuesto químico que se forma cuando las bacterias reaccionan con el mercurio en agua, tierra o plantas.

Según expertos, los niveles de mercurio en el ecosistema han aumentado entre un 200% y un 500% desde la revolución industrial, como resultado del uso de combustibles fósiles como el carbón.

En años recientes se han hecho esfuerzos para limitar la cantidad de mercurio que ingresa en el medio ambiente, como por ejemplo le implementación en 2013 de un tratado internacional llamado Convenio de Minamata avalado por 136 países.

Sin embargo, este estudio revela que el cambio climático podría estar empujando los niveles de metilmercurio de una forma que no se había reconocido antes.

Más bacteria que fitoplancton

Los investigadores suecos llegaron a esta conclusión después de recrear en el laboratorio las condiciones del estuario del Mar de Botnia, entre la costa occidental de Suecia y la costa oriental de Finlandia.

Peces con mayor cantidad de mercurio

  • Tiburón
  • Pez espada
  • Aguja

Así, descubrieron que a medida que aumentan las temperaturas, hay un aumento de la escorrentía de materia orgánica en los océanos y lagos del mundo.

Esto estimula el crecimiento de bacterias a expensas del fitoplancton.

“Cuando la bacteria abunda en el agua también hay un crecimiento de un nuevo tipo de depredadores que se alimentan de bacterias”, le dijo a la BBC Erik Bjorn, autor principal de la investigación de la Universidad de Umea.

“Tienes entonces un escalón adicional en la cadena trófica, y el metilmercurio se enriquece en cerca de un factor de diez en cada uno de estos pasos en la cadena alimenticia”.

De acuerdo los escenarios más cálidos sugeridos por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, habrá un aumento de entre un 10% y un 15% de la escorrentía de materia orgánica para finales de siglos.

Esto implicaría un crecimiento de entre dos y siete veces de la los niveles de metilmercurio en el zooplancton, el escalón más bajo de la cadena alimenticia.

Aumento en el norte, reducción en el sur

No todo el planeta sentirá el impacto de la misma manera, dicen los investigadores: aumentarán más los niveles de metilmercurio en los peces de los lagos y las aguas costeras en el hemisferio norte, mientras que se verá una reducción en los niveles en los peces del Mediterráneo, el centro de Estados Unidos y el sur de África.

“Este trabajo muestra de forma experimental que el cambio climático tendrá un efecto significativo en las cantidades de metilmercurio en las aguas costeras y en su concentración en los peces”, afirmó Milena Horvart, del Instituto Josef Stefan en Eslovenia.

“También tendrá un impacto importante en las simulaciones de escenarios futuros sobre la presencia de mercurio en peces, en respuesta a las reducciones globales de mercurio de sus fuentes emisoras (primariamente industriales)”.


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